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martes, 25 de marzo de 2014

Piromancia



De "piro" que significa "fuego" y "mancia", que significa "adivinar", la piromancia consiste en la adivinación mediante el color, chasquido, forma o disposición de las llamas. Fue considerada una de las siete prácticas mágicas prohibidas en el renacimiento como artes oscuras.

Existen varios procesos o procedimientos pirománticos cada uno con sus características y nombre. Por un lado existe la "causinomancia" que consiste en la adivinación por medio de la quema de objetos; otro método fue la "sideromancia" que se realizaba mediante la interpretación de reflejos o chasquidos que aparecían cuando se colocaban pajitas sobre un hierro al rojo vivo; la llamada "botanomancia" consistía en adivinación mediante la quema de una planta; la "dafnomancia" o "empiromancia" se refiere a la adivinación mediante la quema de hojas de laurel; la "alomancia" es la adivinación mediante la que se lanza sal a las brazas del fuego; la "capnomancia" que es la adivinación basada en el humo producido por las llamas; finalmente podemos mencionar un tipo de "osteomancia" que consiste en la adivinación mediante la quema de huesos para producir crujidos y grietas.

Origen

Es muy posible que el origen de este método de adivinación provenga principalmente de la importancia que las civilizaciones primitivas le daban al fuego, con lo cual podemos suponer que se trata de una de las primeras artes adivinatorias de las que se tiene constancia. 
La forma más básica de adivinación de este tipo consiste en la observación directa de las llamas en el fuego ritual, de una vela u otra fuente similar, e interpreta las formas que puede distinguir de él. Otra referencia nos es legada de los griegos, cuanto las vírgenes del templo de Atenea y los seguidores de Hefestos, practicaban la piromancia con regularidad.

Por otro lado, tenemos referencia de oriente, puntualmente de la antigua China, donde la piromancia era común desde el neolítico. Son famosos los llamados "huesos oraculares", grandes escápulas de buey o caparazones ventrales de tortuga a las que se le aplicaba calor para predecir el futuro. Se hacían orificios en los huesos y se aplicaba una varilla al roo vivo, quebrando el hueso y produciendo una grieta que luego era interpretada por el adivino.

jueves, 14 de febrero de 2008

Adivinacion


- Sibila, primera pitonisa del oráculo de Delfos -

La adivinación es el antiguo arte de predecir el futuro y ha existido de diferentes formas en todas las culturas de la historia. Muchas veces hemos visto personas en las calles dedicándose a la práctica de la adivinación, arte que posee infinidad de variantes. Muchos sistemas de adivinación fueron creados en la antigua mesopotámia hace más de 4000 años. En aquella época las artes adivinatorias eran practicadas por sacerdotes, que estudiaban los movimientos astrales y de los planetas, e incluso revisaban entre las entrañas de los animales sacrificados para buscar pistas sobre el futuro del monarca y de la comunidad. Algunos averiguaban su futuro cayendo en una especie de trance y tratando de comunicarse con los espíritus, para pedirles ayuda, otros observaban la naturaleza en busca de augurios, en estos casos casi cualquier fenómeno era considerado una señal del porvenir, desde el nacimiento de gemelos hasta la posición de los planetas.


En las antiguas Grecia y Roma, se diferenciaban 2 niveles de adivinación: el adivino profesional, bien entrenado y que trabajaba para el gobierno y el adivino corriente, el cual predecía la buenaventura a todo aquel que pudiera pagarle. En Grecia, de los adivinos oficiales, el más valorado y consultado era el oráculo de Delfos, mediante el cual se podía consultar a los mismos dioses y recibir una respuesta mediante una sacerdotisa que se encontraba en el templo. El oráculo de Delfos aparece en muchos de los míticos relatos conocidos incluso en la actualidad. En Roma los adivinos que trabajaban para el estado eran llamados augures, y daban consejos a los dirigentes políticos, basándose en la observación de las aves. Se basaban en las aves ya que estas criaturas al encontrarse tan cerca del cielo, se creía que eran buenos indicadores de lo que podía disgustar o agradar a los dioses. Muchos de los sistemas de adivinación perduraron durante la edad media a pesar de la oposición de la iglesia en Europa. 

Si bien los adivinos eran conocidos por poder predecir el futuro, también se los consultaba para ver el pasado, pera encontrar objetos perdidos, ubicar un tesoro enterrado, identificar a un ladrón o incluso averiguar el paradero de una persona desaparecida. Siglos mas tarde, se le agregaron a la adivinación dos nuevo sistemas, la cartomancia, que consistía en la adivinación mediante la lectura de las cartas de la baraja, que se convirtió en uno de los mas utilizados sistemas de adivinación. Y la teseomancia, o mejor conocida como la lectura de los hojas de té. Como jugar a las cartas y tomar el te eran actividades cotidianas de la época, estos sistemas de adivinación no tardaron en popularizarse. Como ya se menciono antes, la adivinación tiene infinidad de sistemas y métodos, aquí les nombramos algunos de los mas conocidos y antiguos.


Aeromancia: se predice el futuro observando los fenómenos climatológicos, como los truenos, las condiciones atmosféricas, los relámpagos, las formas de las nubes, etc. Este es uno de los sistemas de adivinación más antiguos.

Alectomancia: se trata de la interpretación del comportamiento, alimentación, canto y huellas de un gallo.

Alomancia: el practicante de este sistema debía echar un puñado de sal en una superficie e interpretar las figuras que aparecían.

Podomancia: similar a la lectura de las manos pero con los pies. Este sistema era muy practicado en la antigua china.

Quiromancia: lectura de las lineas de la mano.

 Aritnomancia: o numerología, lectura del futuro a través de los números.

Taseomancia: lectura de las hojas de té.

Necromanica: adivinación mediante invocación de espíritus.