martes, 20 de enero de 2009

Conjuro



- los conjuros de Circe están entre los más conocidos de la mitología griega -

Los conjuros son poderosas y útiles herramientas que afectan a la gente, animales, objetos y hasta lugares.
Si bien los cuentos y narraciones de la literatura nos relatan historias de fabulosos conjuros capaces de generar resultados espectaculares, la gente real de casi todas las culturas ha creído siempre en el poder de los conjuros para influir en el comportamiento humano y alterar el curso de los hechos. En la antigüedad, los brujos profesionales lanzaban conjuros a petición de sus clientes para encontrar el amor, perjudicar enemigos (conjuros malignos o maldiciones), enriquecerse, curar, sobresalir en determinadas actividades, eliminar plagas, etc.

En si, un conjuro es una frase dicha o escrita, que posee algún efecto mágico. Muchas de estas frases consistían en encantamientos en los que lo que se desea se dice clara y específicamente varias veces, mientras se realiza un ritual. Se trataba de realizar formulas mágicas con palabras específicas, siendo "abrakadabra" una de las más famosas.
Los antiguos egipcios escribían sus conjuros en papiros, los disolvían en cerveza y los bebían. Los griegos y romanos creaban conjuros mientras hacían girar un rombo. Los rituales y métodos varían de una cultura a la otra, hay culturas donde los conjuros incluían el uso de palabras mágicas o la suplica a una deidad, incluso algunos eran cantados o recitados.

- "Abrakadabra" una de las formulas mágicas más conocidas -

En estos rituales es muy conocido el uso de mechones de cabello, objetos personales o uñas para hacerlos efectivos, en caso de que se quiera influir en la vida de alguien. Esto responde a la creencia que cualquier cosa que ha estado en contacto con alguien posee una conexión mágica con esa persona aunque estén a una gran distancia una de otra. Si no se tiene ninguna de estas cosas se pueden usar palabras mágicas para crear un vínculo entre el ritual y el destinatario del conjuro.

Las figurillas de cera o arcilla, muñecos de trapo que representaban personas también eran muy usados. Depende lo que se quiera hacer con la persona el muñeco recibía diferentes tratos, se lo ataba con un hilo si se quería el amor de esa persona (atar el amor), rellenar el muñeco con hierbas medicinales si se quería curar a alguien, si se quería infringir dolor, el muñeco era dañado.
Los conjuros de los cuentos de hadas son mas sencillos y carentes de rituales, un simple toque de una varita convierte ratas en caballos y calabazas en carrozas.